Visitando mi sombra
- 16 abr 2017
- 2 min de lectura

Me he dado cuenta que me persigue una sombra, me acompaña cuando no quiero que lo haga, no me deja ni un minuto.
Cada día que pasa la veo en otros, la detesto y la rechazo, en todos lados me la encuentro y me persigue aunque le digo que se vaya. No me hace caso, ella quiere quedarse conmigo.
Han pasado algunos años y esa sombra aún está ahí, hoy siento que no me puedo resistir más a ella, sé que no me gusta y negarla me está haciendo daño, me corroe por dentro, me quema, me enferma y me mata lentamente.
Por eso, he decidido sentarme a hablar con ella y confrontarla:
¿Quién eres?
¿De dónde vienes?
¿Qué quieres de mí?
¿Por qué no te vas?
¿No ves que no quiero estar contigo?
Ella me ha dicho que es una parte de mí y que muchos la ven, aunque yo no me de cuenta. Me ha pedido que la escuche y desea que la visite, que sepa de qué está hecha, que la comprenda y la acepte.
Después de pensarlo he decidido cruzar el límite, me he arriesgado a iniciar el viaje que me llevará a conocer mi sombra.
Luego de recorrer un poco el camino encuentro su mundo, estoy sola y ella me espera.
Cuando entro, me doy cuenta que soy su única luz y vive porque yo la alimento, hago que crezca. Tiene senderos construidos con tristeza, ramas de árboles sin hojas, afligidos y angustiados, piedras formadas con rabia y rencor; miro a mi alrededor y no puedo creer cuan grande es…
Te has olvidado de ti, me dice; quieres que todo sea perfecto, controlar a tus seres queridos para que hagan parte de tu mundo exacto, aburrido e infeliz. ¿por qué construyes amargura, si tienes tanta luz?
Y…, ¿cómo puedo hacer sombra mía para sanarte?, tienes tanto dolor…
Comenzaré a limpiarte, sacaré lo que no sirve, abriré tus puertas y ventanas para que entre mi luz, lloraré tanto como pueda, me permitiré sentir tu dolor, dejaré que esos miedos que he impedido sentir me abracen y yo los abrazaré a ellos.
Me siento en tus brazos, más vulnerable que nunca, pero estoy más liviana, siento que una parte de mi carga se ha ido, me muestras mi esencia, me encanta, quiero volver a ser yo.
No me entiendo, ¿cómo pude perderme?, ¿por qué dejé que crecieras tanto?...
Tranquila, lo importante es lo que decidas hacer conmigo y contigo de ahora en adelante, me dijo.
Sombra, yo necesito perdonarme por haber negado tu existencia, algo en mi interior me decía que eras parte de mí, lo que más odiaba de los demás solo eran porciones de tí y yo no quería verlo.
Ahora te acepto, estás conmigo, eres parte de mí y no me da vergüenza salir contigo. Sabes, me he dado cuenta que gracias a tí puedo ser más creativa, cuando pienso en ti, se me ocurren nuevas y mejores ideas que me ayudan a mejorar, a ser mejor persona, tu me enseñas, ¡gracias por existir!






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